La Capital del Centro del Mundo se corona como uno de los lugares con mayor biodiversidad, gracias a los humedales y volcanes de la zona.

Quito es un destino que ofrece un sinfín de planes alternativos. La variedad climática, así como sus zonas naturales convierten a la capital de Ecuador en uno de los puntos clave para disfrutar de la riqueza y la biodiversidad de sus ecosistemas como los bosques secos, bosques nublados y páramos; estos últimos albergan los humedales, un recurso turístico que ofrece una de las experiencias más demandadas dentro del sector turístico ecuatoriano para disfrutar de su flora y fauna.

Los humedales, además de suponer una maravilla natural a los ojos de los turistas, son clave en el suministro de agua dulce; alimentos y materias primas; biodiversidad; control de crecidas; recarga de aguas subterráneas; y mitigación del cambio climático.

Y es que en Quito existen varios humedales: la Reserva Chakana-Hacienda Antisanilla, ubicada en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Antisana, y el complejo de Humedales ‘Ñucanchi Turupamba’, que está dentro del Parque Nacional Cayambe-Coca, y que cuenta con un complejo lacustre de 81 lagunas, por las cuales han sido reconocidos como sitio RAMSAR, tratado ambiental de la UNESCO que identifica humedales de importancia internacional, por su gran valor para el propio país y la humanidad en su conjunto.

Reserva ‘Chakana’

Ubicada en la parroquia de Píntag, los humedales ofrecen un espacio para hacer senderismo, camping y observar fauna silvestre como el cóndor andino, el oso de anteojos, el tapir de montaña, el halcón peregrino, el curiquingue, la gaviota andina, los pumas, el zorro andino, el venado de cola blanca, entre otros.

En la reserva se encuentra el mirador del Isco, una de las visitas obligatorias que permite visualizar el nido de la pareja de cóndores más prolífica del país.

La reserva Chakana, declarada «Santuario del Cóndor» en 2012, alberga más del 40% de la población de cóndores silvestres del país, con un total de 150 especímenes, aproximadamente y es administrada por la Fundación Jocotoco.

Ruta del agua y la vida: ‘Papallacta’ en el Parque Nacional Cayambe-Coca

El recorrido tiene 7,5 km y es apto para aprender y valorar los humedales y el complejo de lagunas que varias de ellas, abastecen de agua para la ciudad de Quito.

El recorrido comienza en las Antenas de Papallacta y finaliza en las Termas de Papallacta, ofreciendo vistas panorámicas con lagunas andinas de fondo, entre las que se encuentran Parcacocha, Anteojos y Baños. Cabe destacar que en ciertas lagunas se puede realizar pesca deportiva.
 
A lo largo de la ruta es muy probable ver el oso de anteojos, así como otros animales de la zona como zorros de páramo, conejos silvestres, venados y variedad de aves.

El complejo de Humedales ‘Ñucanchi Turupamba’

Se sitúa en los cantones de Quito, El Chaco y Quijos; estos dos últimos en la provincia de Napo, una zona que goza de 364 especies de fauna entre las que destacan el oso de anteojos, el lobo de páramo, los pumas, el cuchucho andino, las dantas, el zambullidor plateado, la gaviota andina, las guagsas y las ranas marsupiales.

Este humedal abastece con el 75% de agua para la ciudad de Quito y se encuentra dentro del Parque Nacional Cayambe-Coca.